Linde y los auditores estudian que la banca cargue a reservas la devolución

Banco de España, auditores y entidades financieras están aún dándole vueltas a las consecuencias de la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre las cláusulas suelo. El trastorno en los resultados que a cada entidad le puede ocasionar el tener que provisionar la devolución de lo recibido por estos productos hipotecarios, antes de que sean declarados o no abusivos, les ha llevado a poner sobre la mesa una solución alternativa a la obligada por ley para sobrellevar los costes.

Una solución muy polémica por cuanto supone cargar contra reservas las cantidades previstas a devolver, en lugar de hacerlo contra resultados como dicta la normativa vigente y como se ha hecho ya en el ejercicio de 2016.

Fuentes financieras aseguran a ABC que la medida es una petición de la banca española en general, que se mantiene a la espera de una respuesta en firme tanto de Banco de España como de los auditores alrededor del 20 de enero, cuando se cerrarán las cuentas anuales.

Sin embargo, las mismas fuentes explican que ni regulador ni auditor están por la labor de autorizarlo. Ambos consideran que la regulación actual no lo permite, ya que «se trata de ingresos cobrados de forma, en principio, presuntamente indebida en el pasado y, por prudencia contable, hay que provisionarlos, por lo que pasa sí o sí por cuenta de resultados».

Mientras, fuentes de las diferentes entidades afectadas coinciden en que aceptan haber tenido que provisionar el impacto por las devoluciones de las cláusulas desde mayo de 2013, fecha que fijó inicialmente el Tribunal Supremo, con provisiones que merman sus resultados de 2016. Ahora, sin embargo, esperan que el impacto adicional derivado del dictamen del Tribunal de Luxemburgo, que obliga a devolver las cláusulas anteriores a esa fecha, se haga a cargo de las reservas. Tirando por tanto del excedente de capital que han logrado por «decreto» europeo.

El sector financiero justifica que haciéndolo así los resultados de la industria no sufrirían el impacto de golpe, sino de forma progresiva en el tiempo, y por tanto el reparto de dividendo sería el comprometido, ya que algunos incluso piensan que esa posible merma de los beneficios comportaría no poder retribuir al accionista. Con la opción «contra reservas», la banca considera que después sería mucho más fácil restablecer los niveles de capital afectados mediante emisiones de deuda u otros productos en el mercado institucional.

Otro de los argumentos del sector es que durante el proceso de mediación extrajudicial se prevé llegar a acuerdos con los clientes afectados que no terminen con la devolución, sino con un cambio de las condiciones del préstamo, de forma que no tendrían que resarcirle en efectivo y no tendrían que registrar así una pérdida. Además, la banca se queja de que ese proceso le obligará a reforzar sus equipos humanos y técnicos, lo que le acarreará un coste adicional.

El sector siempre ha argumentado que la decisión de Luxemburgo de resarcir por todo lo cobrado podría desencadenar un impacto negativo significativo en sus cuentas de resultados, en este caso de 2016, ya muy presionadas por los bajos tipos de interés y el lastre del sector inmobiliario.

Las estimaciones del Banco de España sobre el coste del fallo para las entidades superan los 4. 000 millones de euros en un escenario en el que haya que devolver todo. Una cifra máxima que si provisionan en total con cargo al ejercicio de 2016 supondrá un impacto del 25% en el beneficio conjunto del sector, según estimaciones del mercado. Y según fuentes financieras, en el caso de algunos bancos una posible suspensión del dividendo. .

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2017-1-12 05:43